Pasillo Verde a su paso por la urbanización La Torreta
Con motivo de las elecciones municipales del año 2003, fue realizado y terminado en breve espacio de tiempo, el proyecto del “pasillo verde”, por cierto y sobre los planos, resultaba atractivo.
El citado paseo que empieza en la calle Diego Ramírez, esquina al museo de Interpretación de la Sal, es decir, en la antigua estación del tren salinero. Y llega hasta el final de la Torreta III, teniendo una longitud aproximada de 3 kilómetros.
Cuando realizaron las obras de este proyecto, eliminaron todo arbusto, ramajes y piedras que poblaban el ancho de dicha vía y además, instalaron riego por goteo y plantaron determinas plantas y arbustos para que se repoblara el pasillo verde con plantas autóctonas tal y como definían las especificaciones del proyecto.
Pasados seis años de la construcción de este proyecto, ya no existe ningún atisbo de tubos de riego por goteo a lo largo del paseo, ni de otro tipo de restos.
Todo está destruido; hay zonas, donde los ramajes, tienen 2 metros de altura. Al principio el Ayuntamiento enviaba una máquina desbrozadora y eliminaba todos los ramajes y arbustos que sobresalían y estorbaban.
Hoy en día ya no pasan esas máquinas y tan solo un operario, haciendo un trabajo manual elimina los ramajes que están a pequeña distancia de los viales de personas y bicicletas.
Teniendo en cuenta que esta vía discurre a través de varias urbanizaciones, le corresponde al Ayuntamiento, el mantenimiento total de esta vía que es de uso público.
Teniendo en consideración que este paseo, pasa a pocos metros de una planta elevadora de Agamed, que tiene un depósito de varios miles de litros, de oxigeno liquido, podría darse la circunstancia, que tal como está la vegetación de seca y debido al paso de peatones y ciclistas con una colilla mal apagada, pudiera arder dicha vegetación, simplemente por “simpatía “, y podría producirse una explosión.
Les invito a los responsables municipales a recapacitar y usar el sentido común, en la responsabilidad que les compete de una vía pública que era de RENFE, y éste organismo cedió o vendió, al Ayuntamiento y posteriormente como propietario, arregló y modificó su uso, para viandantes y ciclistas, pero nunca se puede responsabilizar a las urbanizaciones adyacentes de su responsabilidad y mantenimiento